viernes, 10 de junio de 2011

fragmento V

Bato el café con leche hasta que quede lo mas blanco posible, esta vez le tengo que ganar a mi prima. La proporción exacta de leche,azúcar y café es clave. La muñeca se acalambra pero se que estoy cerca, que cuando llegue a beige oscuro tengo que dejar de mirar y en unos minutos se va a tornar camel. No aguanto y me como la mitad de la mezclita. ¿Tostadas? No gracias.

Por muchos años una de mis mayores diversiones fue irme a dormir a lo de mi abuela, tres pisos más arriba que casa. Subía en camisón con mi pato y quizás un pingüino y una valijita que era de mi mamá que se ajustaba con una traba tipo Hermés y estaba forrada con un género de flores fucsias. Los desayunos en el octavo c eran en el comedor. Hortencia, o como Elise la llamaba Jourtencia, nos traía los cafés en unas tazas mas anchas que altas con tulipanes colorados, azules y amarillos pintados. Jugábamos carreras, o eso me hacía creer Abuela para que me lo tomara todo. Yo siempre ganaba.

En el trabajo en la fundación lo primero que aprendí fue la lógica del café de filtro: el chorro no tiene que ir dando vueltas, va recto hacia el centro y ahí baja más rápido. De vez en cuando y por vueltera me manchaba con los granitos marrones.

sábado, 14 de mayo de 2011

Fragmento IV

Las visitas se sacaban los zapatos antes de bajar el escalón del pasillo que daba a los cuartos porque justo debajo de él habían unas maderas levantadas que hacían crujir el piso. Las amigas de mi abuela dejaban sus tacos arriba de la biblioteca y sus maridos los mocasines al lado del revistero. En puntas de pie iban hasta el cuarto del bebe Mío y se quedaban ahí mirándolo dormir y mover las patas mientras soñaba que corría.

domingo, 24 de abril de 2011

Vi en internet que se conocieron las causas por las cuales miles de pájaros se murieron en Estados Unidos. Así de repente se cayeron sin vida al piso. Y los norteamericanos se preocuparon pero no entendían el porqué los pájaros mueren.
Con mis primas siempre nos preguntamos dónde mueren los pájaros. En la ciudades, debería haber palomas y gorriones por cada tres baldosas. Y no. ¿Tendrán un lugar al que van todos a morir? Yo estoy segura que no hay tantos perros ni gatos como pájaros para que se los coman a todos. Siempre que comento esto afuera de mi círculo familiar saltan las opiniones por todas partes, en voz fuerte, des autorizándome.
En Estados Unidos los pájaros se murieron de miedo. Escucharon los fuegos artificiales, las bombas por un dólar y cayeron petrificados. Me dieron ganas de darles agua con azúcar.

jueves, 31 de marzo de 2011


Y una noche en la que sos un desastre el tomate tiene forma de corazón.






viernes, 18 de marzo de 2011

domingo, 13 de marzo de 2011


La infancia de mi mamá en Córdoba duró hasta los 17 años. A pesar de los televisores, teléfonos y radios las noticias llegaban tarde y en un idioma mezcla de inglés, castellano y cordobés que no facilitaba las cosas.
Carola creía ferviente en la cigüeña. En el mismo año en el que probó su primer cigarrillo le escribió la última carta al plumífero pidiéndole, rogándole un hermanito. Se subía al techo mas alto de la casa, con sus patas de tero y la dejaba ahí, entre las tejas segura de que el animal la agarraría y la llevaría para leer en su nido.
Pasó una semana y no había ni señales de la cigüeña. Mi mamá enfrentó a Elise y a Gringo y les dijo: quiero un hermanito o un nuevo perro salchicha. Lo único que recibió como respuesta fue que mi abuela la corrigiera severamente en cuanto al nombre de la raza. Se llama dachshund.
A las dos semanas del episodio mi mamá volvió del colegio Reydon school for girls y Gringo le dijo que fuera a su cuarto directamente, que había una sorpresa. Lo que tanto había pedido se había hecho realidad. Carola empujó la puerta pesada de madera con picaporte de hierro y encontró un cochecito antiguo que miraba hacia la ventana. Juntó las manos y se dirigió hacia el montículo que estaba tapado con una sábana bordada. Un perro salchicha de menos de un mes con un gotero como chupete para ella sola. El mejor hermano del mundo.

domingo, 20 de febrero de 2011

miércoles, 16 de febrero de 2011

Empiezo a transpirar, hay ruidos fuertes, pero si hay algo que siempre te gustó es mi poder de abstracción.

sábado, 5 de febrero de 2011

Fragmento


Por años, mientras Abuela juntaba cosmos por las montañas yo me dedicaba a juntar huesos de vaca. Tenía mi colección en la terraza. Mis piezas preferidas eran las cabezas, siempre habían como siete en una fila perfecta. Las vacas son distintas a los perros salchichas, no te demuestran amor.