domingo, 9 de diciembre de 2007

Las pantuflas hacen buenas orejas

Hace como ocho días u ocho años estaba en lo de una amiga y ella tratando de ser buena anfitriona se puso a cantar una canción que si mal no recuerdo era algún hitazo del sensual Cristian Castro o del viril Luis Fonzi.
La risa y las lágrimas querían salir de mi organismo, no había forma de fingir. Estaba atrapada en ese cuarto de géneros franceses y libros viejos que a pesar de ser elegantes y sabios no ayudaban en absoluto; solo le daban un ambiente más ridículo al mini concierto que estaba presenciando.
Mi cuerpo se empezó a hinchar de la risa convertida en agua que quería salir cual torrente por mis ojos, orejas y boca. Exploté literalmente. No me pregunten porque estando desparramada por todo ese cuarto pude seguir pensando acerca de dicho suceso. Pero ahí me dije: -o soy/era una princesa no reconocida, o soy/era un animal disfrazado de persona.-