sábado, 5 de febrero de 2011

Fragmento


Por años, mientras Abuela juntaba cosmos por las montañas yo me dedicaba a juntar huesos de vaca. Tenía mi colección en la terraza. Mis piezas preferidas eran las cabezas, siempre habían como siete en una fila perfecta. Las vacas son distintas a los perros salchichas, no te demuestran amor.




3 comentarios:

tanto amor empalaga dijo...

mios!
los extraño.

Josefina dijo...

ellos también a vos! pronto van a juntarse en tu ventana apoyando la nariz mojada contra el vidrio.

Majo. dijo...

me encanta.